1. Climáticas:
En climas cálidos, con temperaturas medias elevadas y libre de heladas, la planta puede completar su ciclo vegetativo sin el menor problema.
Las necesidades de agua son muy elevadas, y el crecimiento se ve favorecido por la humedad ambiental alta.
El cultivo de nuestra chufa de Valencia necesita un aporte hídrico a lo largo de todo el ciclo, que solo se puede suministrar con el riego. Este aporte es mayor durante el ahijamiento y tuberización. Las lluvias intensas y los vientos fuertes son perjudiciales al cultivo en el periodo de plena vegetación, ya que favorecen el escamado precoz. 2. Exigencias edáficas:
Para obtener nuestra producción de calidad, sólo puede realizarse en suelos sueltos. En los suelos sueltos franco-arenosos, es donde la chufa adquiere una mayor calidad, sabor más dulce e intenso, piel más fina, ausencia de raíces que la deprecien y tamaño más grande y uniforme.
También debe de estar limpio de restos vegetales y piedras, abundantes en materias orgánicas y no salinos, presentes en la comarca de L’Horta Nord (Valencia).
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